Señor León, no siempre soy el mismo, también hay otros anónimos que entran a diferentes horas. Yo contabilizo algunos días hasta otros tres más. Aunque con pocas palabras es difícil adivinar quién es quien en cada ocasión.
Se que alguno de los que escribía asidua mente con su nombre y apellido en su día, ademas escribía con otros varias nombres ficticios y ahora yo a la gran ciudad.