(CONTINUACIÓN Y FINAL)
Los peces cabezones nadaban a miles en la pequeña poza de agua donde nacía la Romaniente y el bote de cristal se llenaba en dos o tres tentativas. Todavía me faltaba otro objetivo que ya sería el final y en dónde me podía encontrar con alguna sorpresa: las pequeñas charcas rodeadas de juncales que se formaban en el sitio en que ahora se levanta la casa familiar de la gasolinera. Aunque mi intención era conseguir alguna rana, como he dicho antes, mi curiosidad se excitaba ... (ver texto completo)
Los peces cabezones nadaban a miles en la pequeña poza de agua donde nacía la Romaniente y el bote de cristal se llenaba en dos o tres tentativas. Todavía me faltaba otro objetivo que ya sería el final y en dónde me podía encontrar con alguna sorpresa: las pequeñas charcas rodeadas de juncales que se formaban en el sitio en que ahora se levanta la casa familiar de la gasolinera. Aunque mi intención era conseguir alguna rana, como he dicho antes, mi curiosidad se excitaba ... (ver texto completo)