Necesito vivir en este
pueblo, en serio que lo necesito. Quería irme y ahora que se acerca el día me niego en rotundo a marcharme de aquí. Vale que los rumores son insoportables y que a veces la gente es, al igual que los rumores, insoportable... Pero es que eso es una manchita insignificante en un lugar mágico, por un
atardecer en mi pueblo, por una tarde de
lluvia en mi
sierra, merecen la pena mil y un comentarios de los que más duelen. Mi sierra y mi pueblo, ¡cómo os voy a añorar!