Hola, yo si voy a dar la cara, aunque no pido ninguna cabeza. Tengo dos niños pequeños y en ocasiones he tenido que llevarlos al
parque de
Villacarrillo, un lugar perfectamente adaptado, cerrado, con suelo de corcho que amortigua golpes. Creo que no estamos pidiendo el
cielo, solo un poco de imaginación, una pequeña inversión y sentido común a la hora de crear espacios para los menores, se trata de prevenir riesgos que puedan costarnos caros.
Y si vamos planteandonos además la creación de una
... (ver texto completo)