A LA MORENITA:
Querida Reina y Señora de Andalucía.
Reina que reinas, desde el cerro del cabezo, el más alto de Sierra Morena, donde el próximo fin de semana se celebrará de.M. La romería en tu nombre. Quiero dedicarte estas lineas ya que no puedo ir a verte, con el sentir más profundo de mi alma.
Sé que en estos días tu casa es un ir y venir de gente, que la están acicalando lo mejor que pueden y saben esos monjes que te guardan, y que ven como una vez al año, se llena el cerro y tu santuario de gente peregrina para darte gracias, o para pedirte algo, y tú, tan pequeña en tu camerín, con tu color moreno como tostado por el sol de la sierra, escuchas cada suplica, cada ruego y cada agradecimiento.
Señora mía, dá fuerza a los peregrinos que desde toda España vienen a verte, y en especial a los de Sabiote, que unos caminando, otros en coches y otros en tractores van a verte, acompáñales durante el camino como lo hiciste el año que yo fuí. Recuerdo que la primera vez que ví el cerro"desde donde está el pastor" lloraba como un crio que acababa de descubrir el regalo de reyes. Esa visión es más que un regalo, es algo indescriptible, parece que puedes llegar a tocar el templo con la mano, pero !!no!!. La fe y lo magico de ese lugar te sigue llevando a traves de la sierra, sin pensar en el dolor de pies porque llevamos tu imagen en la mente.
Dicen que la fe mueve montañas, pero tú mueves el mundo, el mundo del creyente, el del peregrino y el mundo del que como yo tiene algo grande que agradecerte.
Me gusta recordar al peregrino que sube la cuesta hacia tu casa y entra en tu camerín, donde los monaguillos "custodios" parecen presentarte al que entra "PEREGRINO ESTA ES TU MADRE".
También recuerdo ahora, al que hace noche para poder tomar parte de tus andas, esa mezcla de sudor y lagrimas. Sudor del cuerpo contra cuerpo y lagrima de alegría porque han tenido el honor, sí porque es un honor llevarte acuestas.
Acuérdate Señora, cuando salgas por las puertas del templo y lluevan pétalos de rosas sobre tí, de este humilde peregrino que te escribe para rendirte homenaje que es lo menos que se puede hacer.
Espero con:RESIGNACION Y PACIENCIA que no llueva y haga un día soleado.
Saludos de un peregrino que este año no podrá ir a verte.
Querida Reina y Señora de Andalucía.
Reina que reinas, desde el cerro del cabezo, el más alto de Sierra Morena, donde el próximo fin de semana se celebrará de.M. La romería en tu nombre. Quiero dedicarte estas lineas ya que no puedo ir a verte, con el sentir más profundo de mi alma.
Sé que en estos días tu casa es un ir y venir de gente, que la están acicalando lo mejor que pueden y saben esos monjes que te guardan, y que ven como una vez al año, se llena el cerro y tu santuario de gente peregrina para darte gracias, o para pedirte algo, y tú, tan pequeña en tu camerín, con tu color moreno como tostado por el sol de la sierra, escuchas cada suplica, cada ruego y cada agradecimiento.
Señora mía, dá fuerza a los peregrinos que desde toda España vienen a verte, y en especial a los de Sabiote, que unos caminando, otros en coches y otros en tractores van a verte, acompáñales durante el camino como lo hiciste el año que yo fuí. Recuerdo que la primera vez que ví el cerro"desde donde está el pastor" lloraba como un crio que acababa de descubrir el regalo de reyes. Esa visión es más que un regalo, es algo indescriptible, parece que puedes llegar a tocar el templo con la mano, pero !!no!!. La fe y lo magico de ese lugar te sigue llevando a traves de la sierra, sin pensar en el dolor de pies porque llevamos tu imagen en la mente.
Dicen que la fe mueve montañas, pero tú mueves el mundo, el mundo del creyente, el del peregrino y el mundo del que como yo tiene algo grande que agradecerte.
Me gusta recordar al peregrino que sube la cuesta hacia tu casa y entra en tu camerín, donde los monaguillos "custodios" parecen presentarte al que entra "PEREGRINO ESTA ES TU MADRE".
También recuerdo ahora, al que hace noche para poder tomar parte de tus andas, esa mezcla de sudor y lagrimas. Sudor del cuerpo contra cuerpo y lagrima de alegría porque han tenido el honor, sí porque es un honor llevarte acuestas.
Acuérdate Señora, cuando salgas por las puertas del templo y lluevan pétalos de rosas sobre tí, de este humilde peregrino que te escribe para rendirte homenaje que es lo menos que se puede hacer.
Espero con:RESIGNACION Y PACIENCIA que no llueva y haga un día soleado.
Saludos de un peregrino que este año no podrá ir a verte.