Recuerdo que cuando era pequeño trajeron unos camiones de chinas al
parque y las esparcieron sobre él, los chicos ibamos al parque con la ilusión de encontrar oro, plata..., Así fue como aprendí en nombre de los minerales: Pirita, plomo...
Era el sueño repetido
noche tras noche, buscar sin descanso en busca de alguna
piedra preciosa.
Pero nada, Nada de oro, nada de plata, poca pirita, y mucho plomo.
¡Exactamente igual que hoy! Nada de oro en el parque, ni plata, alguna pirita y plomo, mucho
... (ver texto completo)