Animo a los padres y hermanos de rosquero (y en especial a su madre) ya que el domingo cuando la concentracion (silenciosa) celebrada en el paseo, ya se habia marchado casi toda la gente, la vi sentada en un banco, cuando hacia un frio que pelaba, me acerqué y le dije venga vamonos ya, ya hemos echo lo poco que podiamos hacer por el. Y me dijo no me voy. Y le pregunté porque. Y me dijo porque si me voy van a venir y van a quitar la pancarta otra vez. En fin al final se fue a su casa congelada de ... (ver texto completo)