"No hay, pues, "razas" sino "especies", aunque nos empeñemos en levantar fronteras genéticas, fronteras imaginarias basadas a la
postre no en el conocimiento científico sino en nuestros deseos por diferenciarnos, cuando no, seamos francos, de rechazar a "los otros". Si se quiere persistir en continuar utilizando el término "raza", podríamos emplearlo en un sentido cultural, no biológico, o al menos destacar la importancia de este aspecto. Aplicado a los humanos, esto quiere decir que lo que une a
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