Inmaculada no quiso perderse la celebración del carnaval, aquí posando con pipirrana
Elegantes, graciosas, simpáticas dieron un toque "vintage" a la noche.
Levantaron más de una mirada "lasciva" jajaja, viva Don Carnal.
Las empanadillas me hicieron recordar a Encarna de noche y a Martes y trece
Sonrientes y simpáticas lo pasaron muy bien.
Cuidando de la seguridad del festejo, iban autenticas y auténticos.
Laborioso, original y muy conseguido, sin duda esta mama y su bebita causaron sensación en la noche carnavalesca.
No sabíamos nada de ella desde los años setenta y anoche hizo su aparición para dar una nota de buen humor y de jovialidad acompañada de su mono el Sr. Nilsson.