Encarnación Montilla vivía en una casita de la calle Cárcel, no recuerdo si era soltera o viuda, pero sí que vivía sola.
Su pequeño negocio consistia en vender petróleo, cigarrillos y carbón.
A la caída de la tarde de aquel frío invierno, Reme que era su sobrina, y yo, atravésabamos la diminuta puerta, nos sentábamos en unas sillas de enea alrededor de la mesa camilla y esperábamos impacientes que termminara su tarea, entonces entornaba la puerta y se producia aquella maravillosa litúrgia, exactamente ... (ver texto completo)
Su pequeño negocio consistia en vender petróleo, cigarrillos y carbón.
A la caída de la tarde de aquel frío invierno, Reme que era su sobrina, y yo, atravésabamos la diminuta puerta, nos sentábamos en unas sillas de enea alrededor de la mesa camilla y esperábamos impacientes que termminara su tarea, entonces entornaba la puerta y se producia aquella maravillosa litúrgia, exactamente ... (ver texto completo)