Pues también. Solo que entonces no había cien pesetas para ir a la tienda.
No digamos falacias, cuando yo tenía 18 años, o sea se en 1.968, venían los de Pamplona con la camisa de manga corta, la corbata y el transitor en la mano y no se cabía en los bares, y eso era tirar raciones a la calle, dinero hasta por las orejas (con dinero trabajao, incluso te podía cambiar de trabajo de un día para otro), se ve que cada uno hemos vivido en un mundo distinto, ahora yo con tanta libertad de lengua no me puedo arrimar al Restaurante o Bar o lo que sea La Piedra.