Recuerdo a esta familia cuando vivían en la Revuelta de la calle Cervantes, pero se les conocía además con otro mote, del fallecido Andrés tengo una anécdota, de sabor agridulce, sin comerlo ni beberlo me costó una buena paliza en mi casa, iba estrenando un jersey, unos zapatos del gorila y unos calcetines, cuando nos tiró al troje de la fábrica de los Trinis, a Fernando "Canavero" y a mi, tuve que gatear mucho para poder salir y podeis figuraos como lo hice, en mi casa interpretraron que yo fuí ... (ver texto completo)
Eso son cosas de mi pueblo.