Relato.
Ya en vísperas, los estruendosos estallidos de pólvora en el cielo nos hacían presagiar el dia después.
Ya al alba toman sus primeros cafés en los viejos bares de la plaza, engalanados en sus mejores atuendos, dialogan alrededor de un cafe.Aceras y puertas limpias con los primeros claros del dia.
Azul el cielo, verde frondoso la ladera del caballo.Unas manos viejas y cansadas espolvorean unas gotas de agua sobre los viejos adoquines.
Los primeros rayos de sol, el primer corretear de niños ... (ver texto completo)
Ya en vísperas, los estruendosos estallidos de pólvora en el cielo nos hacían presagiar el dia después.
Ya al alba toman sus primeros cafés en los viejos bares de la plaza, engalanados en sus mejores atuendos, dialogan alrededor de un cafe.Aceras y puertas limpias con los primeros claros del dia.
Azul el cielo, verde frondoso la ladera del caballo.Unas manos viejas y cansadas espolvorean unas gotas de agua sobre los viejos adoquines.
Los primeros rayos de sol, el primer corretear de niños ... (ver texto completo)