Es muy cómodo decir 'soy de izquierdas' o 'soy de derechas', dividir el mundo entre los míos y los otros. Esto nos ahorra tener que pensar cada asunto, ya que podemos recurrir a prejuicios. Si soy de izquierdas estoy a favor del aborto, contra la religión, soy republicano y defiendo a los palestinos. En cambio, si me identifico con la derecha, pienso que el aborto es malo, la religión es buena, soy monárquico y considero que el Estado de Israel tiene derecho a existir y a defenderse del ataque de ... (ver texto completo)