Era una esplendida mañana de Septiembre.
Noches de
fiesta y bullicio, mañanas de silencio en las
calles. Tras de mi dejo él
pueblo y sus noches de trasiego, noches de
feria.
A tras van quedando las llanuras de
Olivos, a tras dejo la Vega de la Higuera y el serpentean-te Guadiana Menor, los primeros rayos de sol deslumbra la cima de los Picos.La aldea de
Ceal y su soledad, ya solo le queda cuatro ancianos.
Pozo Alcon y su llanura de Olivos.Tras la maravilla del Negratin los espartizales decoran lomas,
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