Era una esplendida mañana de Septiembre. Noches de fiesta y bullicio, mañanas de silencio en las calles. Tras de mi dejo él pueblo y sus noches de trasiego, noches de feria.
A tras van quedando las llanuras de Olivos, a tras dejo la Vega de la Higuera y el serpentean-te Guadiana Menor, los primeros rayos de sol deslumbra la cima de los Picos.La aldea de Ceal y su soledad, ya solo le queda cuatro ancianos.Pozo Alcon y su llanura de Olivos.Tras la maravilla del Negratin los espartizales decoran lomas, cerros y llanuras.
Guadis y sus casas cueva, la desertización de sus campos, La vieja estación de tren que serpenteante baja hasta la costa Almeriense.A tras dejo Guadis, me encamino carretera abajo buscando la inmensidad del Mar.
En otros tiempos fue un gran lugar, un gran lugar de descanso y ocio, tras la apertura de la nueva autovia, estos lugares los han dejado abandonados a su suerte, cuatro ancianos juegan al domino, una anciana barre la puerta del lugar, plantas abandonadas, arboles sedientos de agua, carreteras fantasmagoricas.
De vez en cuando y en medio de aquel desierto se pueden ver Oasis de Palmeras, Oasis de arboles frutales.
Sentado tras una caseta de madera y en medio de la nada.Parece estar recitando el espectaculo del dia.Ante nosotros y en medio de la nada el poblado nos traslada en el tiempo, un poblado tipico del siglo XX Americano (el western Americano)para más tarde darle vida (el Spaghetti western), una docena de casas de madera, de su Salón cuelgan las viejas fotos de las estrellas de cine de la época, la época de los 50 a los 60 del siglo pasado, sentados en unas de aquellas mesas nos da la sensación de estar en unas de aquellas peliculas de "pistoleros" el sonido de sus espuelas nos hace fijarnos en la entrada del gran Salón, un semblante serio, un gran bigote negro acompañado tambien de su negro sombrero, una gabardina marrón hasta las rodillas, camisa de cuadros y pantalón vaquero.Con paso lento y pausado se dirige a la barra del bar, en la puerta tres vaqueros le esperan para batirse en duelo, parecia todo tan surrealista y ridiculo al mismo tiempo que tras beber-nos nuestro refresco optemos por seguir nuestro camino, pues se hacia tarde y aún no teniamos sitio para dormir.
Ante nosotros y tras aquellas desérticas montañas el Azul del mar Almeriense y a esta parte su Mar de plastico.Buscamos un pequeño pueblo de pescadores, en el que poder degustar su marisco y el paseo a orillas de la playa (San José), San José es un pueblo acogedor, en medio de la nada y junto al Azul del mar se levanta el pequeño pueblo de pescadores, hoy empieza a ser un centro turistico.Nijar y su calle de souvenirs hechos a mano por la gente del pueblo.
La pequeña ciudad de la Garrucha, Mojacar y sus calles comerciales sobre una colina.No hay nada más bonito que comer en un restaurante junto al mar, de fondo el sonido de las olas quebrarse contra los acantilados, tras la comida e inmersos en una conversación se nos va la noche sentados frente al mar, A veces me viene el recuerdo de la feria de Huesa y qué justo en ese momento mis padres estarían solos por la feria.
No hay nada más sano qué un baño a primeras horas de la mañana en las aguas cristalinas del Mediterraneo.De mal gusto dejamos a tras el pueblo de San José para proseguir nuestro camino costa abajo, tras abrirnos paso entre él mar de plástico cruzamos Almeria, Agua dulce, Elegido, Adra.Serpenteamos carreteras hasta llegar a la pequeña ciudad de Motril y la zona costera de su termino.lugares preciosos, gentes acogedoras.Desde alli decidimos costear hacia el ñorte, costear por tierras murcianas.
Desde Lorca una pequeña autovia nos abre paso hasta la ciudad de águilas, zonas deserticas, desde águilas una pequeña carretera nos lleva hasta el Puerto de Mazarron, lugar precioso, la construcción de su Puerto deportivo, en la aldea de Ramonete uno de los coches nos deja tirados, amablemente nos ayudan y pudimos llegar al Puerto y poder terminar cenando en el parador al lado del Molinero y su pescaderia marisqueria a unos pasos, tras pasar un dia en este bonito lugar la carretera nos hace cruzar cerros y montañas hasta ver bajo nuestros pies la ciudad de Cartagena, ciudad con mucha historia, ciudad peligrosa en la noche.
Espero no aburriros, si a si lo fuese lo siento.Siento mucho Yus el que te preocupe los comentarios de esa otra persona llamada Ruben, todo el mundo sabemos que no es tu marido.
Martinico.
A tras van quedando las llanuras de Olivos, a tras dejo la Vega de la Higuera y el serpentean-te Guadiana Menor, los primeros rayos de sol deslumbra la cima de los Picos.La aldea de Ceal y su soledad, ya solo le queda cuatro ancianos.Pozo Alcon y su llanura de Olivos.Tras la maravilla del Negratin los espartizales decoran lomas, cerros y llanuras.
Guadis y sus casas cueva, la desertización de sus campos, La vieja estación de tren que serpenteante baja hasta la costa Almeriense.A tras dejo Guadis, me encamino carretera abajo buscando la inmensidad del Mar.
En otros tiempos fue un gran lugar, un gran lugar de descanso y ocio, tras la apertura de la nueva autovia, estos lugares los han dejado abandonados a su suerte, cuatro ancianos juegan al domino, una anciana barre la puerta del lugar, plantas abandonadas, arboles sedientos de agua, carreteras fantasmagoricas.
De vez en cuando y en medio de aquel desierto se pueden ver Oasis de Palmeras, Oasis de arboles frutales.
Sentado tras una caseta de madera y en medio de la nada.Parece estar recitando el espectaculo del dia.Ante nosotros y en medio de la nada el poblado nos traslada en el tiempo, un poblado tipico del siglo XX Americano (el western Americano)para más tarde darle vida (el Spaghetti western), una docena de casas de madera, de su Salón cuelgan las viejas fotos de las estrellas de cine de la época, la época de los 50 a los 60 del siglo pasado, sentados en unas de aquellas mesas nos da la sensación de estar en unas de aquellas peliculas de "pistoleros" el sonido de sus espuelas nos hace fijarnos en la entrada del gran Salón, un semblante serio, un gran bigote negro acompañado tambien de su negro sombrero, una gabardina marrón hasta las rodillas, camisa de cuadros y pantalón vaquero.Con paso lento y pausado se dirige a la barra del bar, en la puerta tres vaqueros le esperan para batirse en duelo, parecia todo tan surrealista y ridiculo al mismo tiempo que tras beber-nos nuestro refresco optemos por seguir nuestro camino, pues se hacia tarde y aún no teniamos sitio para dormir.
Ante nosotros y tras aquellas desérticas montañas el Azul del mar Almeriense y a esta parte su Mar de plastico.Buscamos un pequeño pueblo de pescadores, en el que poder degustar su marisco y el paseo a orillas de la playa (San José), San José es un pueblo acogedor, en medio de la nada y junto al Azul del mar se levanta el pequeño pueblo de pescadores, hoy empieza a ser un centro turistico.Nijar y su calle de souvenirs hechos a mano por la gente del pueblo.
La pequeña ciudad de la Garrucha, Mojacar y sus calles comerciales sobre una colina.No hay nada más bonito que comer en un restaurante junto al mar, de fondo el sonido de las olas quebrarse contra los acantilados, tras la comida e inmersos en una conversación se nos va la noche sentados frente al mar, A veces me viene el recuerdo de la feria de Huesa y qué justo en ese momento mis padres estarían solos por la feria.
No hay nada más sano qué un baño a primeras horas de la mañana en las aguas cristalinas del Mediterraneo.De mal gusto dejamos a tras el pueblo de San José para proseguir nuestro camino costa abajo, tras abrirnos paso entre él mar de plástico cruzamos Almeria, Agua dulce, Elegido, Adra.Serpenteamos carreteras hasta llegar a la pequeña ciudad de Motril y la zona costera de su termino.lugares preciosos, gentes acogedoras.Desde alli decidimos costear hacia el ñorte, costear por tierras murcianas.
Desde Lorca una pequeña autovia nos abre paso hasta la ciudad de águilas, zonas deserticas, desde águilas una pequeña carretera nos lleva hasta el Puerto de Mazarron, lugar precioso, la construcción de su Puerto deportivo, en la aldea de Ramonete uno de los coches nos deja tirados, amablemente nos ayudan y pudimos llegar al Puerto y poder terminar cenando en el parador al lado del Molinero y su pescaderia marisqueria a unos pasos, tras pasar un dia en este bonito lugar la carretera nos hace cruzar cerros y montañas hasta ver bajo nuestros pies la ciudad de Cartagena, ciudad con mucha historia, ciudad peligrosa en la noche.
Espero no aburriros, si a si lo fuese lo siento.Siento mucho Yus el que te preocupe los comentarios de esa otra persona llamada Ruben, todo el mundo sabemos que no es tu marido.
Martinico.