Las cuatro
esquinas, en una
esquina, la
tienda del Moreno, en la otra La
Farmacia, en otra Anselmo el barbero y casi en la otra Ferretería Pepe Sesarino. La esquinita, tenía miga, era un centro de
reunión de hombres, yo así lo recuerdo, quiero pensar que era uno de los puntos, más céntrico, donde se podía controlar todo lo que pasaba en
Siles.
Pasaban los que bajaban del Carrascal, los que subían del Cerrillo, los que venían del lejío y los que iban a la Malena, los tertulianos, pasaban un ratito
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