Otra de las cosas que dificilomente volveremos a ver en Colomera es el gato montés o gato madruño como se le llamaba entonces. Nuestros padres nos tenian prohibido ir a los pinos, nos decian que se comian a los niños y en verdad que a todos nos asustaba acercarnos por alli. Pero tenia un vecino que poseia un os olivos justo en medio de los pinos junto a la vereda que iva del puntalillo hasta la "JEZA". Un dia le comente si era verdad lo de los gatos madruños, y me dijo que si y me prometió enseñarmelos. ... (ver texto completo)