Me parece muy acertado reconocer, rendir
homenaje a los olvidados, y no me refiero a los que lucharon durante la contienda, ya que, aunque cualquier guerra es un evento indigno de cualquier sociedad, no deja de ser una contienda formal con dos bandos perfectamente reconocidos. Me refiero a todas las víctimas del año 39 en adelante, donde los vencedores fusilaron y masacraron, no ya en guerra, a todos los que habían vencido. Es como si atropellamos un perro por la
calle y luego cada vez que pasamos
... (ver texto completo)