Es cierto que ciertas actitudes de quienes tienen una gran responsabilidad sobre el bienestar común del pueblo pueden resultar un tanto molestas, cuando no recalcitrantes. Pero no se les debe juzgar por ello, ocupen el cargo que ocupen; hagan lo que hagan; sea cual sea la tarea que se les haya encomendado. Si algo está mal hecho o dicho, decirlo y ayudar a rectificar a esa persona, acompañado de una buena sonrisa. El trabajo de Don Antonio como alcalde es como el de ama de casa (por poner un ejemplo), ... (ver texto completo)