"Pasar por separatista en Madrid y españolista en Catalunya es una excitante experiencia vital que, cuando no mata, alimenta enormemente la capacidad de supervivencia. Suele decirse que estar en esa especie de limbo o tierra de nadie genera una provechosa distancia crítica. Falso de toda falsedad: es extenuante. Muchos ciudadanos de Catalunya sabrán de qué hablo: ellos también se sienten a menudo puentes sobre aguas turbulentas. Pero ya se sabe que, en tiempos de guerra, los puentes son los primeros ... (ver texto completo)
apm, el articulo es una realidad fría y espelúznate pero es lo que hay, diría algún joven, solo nos queda esperar que la generaciones de jóvenes venideras creen un espacio de entendimiento político en el que no haya charnegos, txakurras o fuleros, no he podido nunca con los nacionalismos, con ninguno claro, por si acaso alguien pensó en el más grande.
Un saludo.
Un saludo.