¡Vaya, vaya! Martinico. Te imagino con la jaula en la mano, de noche y buscando a mi tío, y con el coche mal aparcado. Para todo eso hace falta tener gana de hacer una cosa y tú la tenías. Te agradezco que te hayas tomado tantas molestias. Ha merecido la pena, el canario es precioso y estamos encantadas con él.
Yo creo que él también está contento en esta casa. Esta mañana lo he oído cantar desde la cama, y canta muy bonito. No se corta un pelo.
Martinico, te debo una.
Cómo lo sabes, Cigarrito, ... (ver texto completo)
Yo creo que él también está contento en esta casa. Esta mañana lo he oído cantar desde la cama, y canta muy bonito. No se corta un pelo.
Martinico, te debo una.
Cómo lo sabes, Cigarrito, ... (ver texto completo)