A ver si nos enteramos de una vez, que ya llevamos casi treinta años de democracia y parece que estuvieramos en la dictadura aún. Que estamos en un estado ACONFESIONAL, que el poder y la iglesia no tienen nada que ver, que la condición religiosa de cada persona es una opción PERSONAL, por tanto el Ayuntamiento no tiene que ir ni a la fiesta de la espiga, ni tenía que haber ido a la coronación de la virgen, ni na de na, demasiado creo que han hecho con permitir que se corten las calles, se ensucien ... (ver texto completo)