Se le olvida cita a Laura Lebrel, buena detective y ama de casa con niños a cargo.
O la inspector Amaya Salazar protagonista de la trilogía del Baztán, o Gálvez, o los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, o el inspector Mascarell y algunos más. Efectivamente en nuestro país hay muy buenos detectives o investigadores de ficción, pero en la vida real dada la cantidad de estafadores, corruptos y chorizos que hay en la calle y en libertad algo falla o los detectives o los jueces.