Amigo, solo te puedo dar un consejo, rómpelos y sigue ciego, no comerás, pero no morirás de estrés.
También esto puede servir de letra para un "sprechgesang".
¡Arza tu madre, en la que me he metido!
¡Arza tu madre, en la que me he metido!
Francisco te recuerdo que nos toco la loteria.