Había un hombre barcinando de un aza para la suya. Entonces el dueño del aza dijo:
- ¿Pero que hace buen hombre? Que está barcinando de mi aza para la suya.
-Es que estoy medio tonto, le respondió el que barcinaba.
-Y porque no barcinas de tu aza a la mía, le dijo el hombre.
-Toma porque entonces sería tonto entero.
- ¿Pero que hace buen hombre? Que está barcinando de mi aza para la suya.
-Es que estoy medio tonto, le respondió el que barcinaba.
-Y porque no barcinas de tu aza a la mía, le dijo el hombre.
-Toma porque entonces sería tonto entero.