No soy muy dado a las supersticiones; dicen que "cuando pasa el afilaor, alguien del pueblo fallece", pues bien el domingo viniendo de quitar del Turrumero "pestugas" y "hacer suelos", escogí ese camino porque el coche tiene "menos papeles que una liebre", el Land Rover a tope, Luisa, Paco, Duque y yo, en el camino de la Cañada del Toro nos cruzamos con él, iba camino de Garciez, pues bien el Lunes un difunto y el martes otro. ¡Será para pensarselo!