Este es uno de los famosos casos, aquí puede haber algún malentendido, que de hecho ya se ha dado, y mientras alguien sabe a quien se está dirigiendo, yo no puedo contestar con toda la libertad del mundo, porque no conozco su temperamento, no conozco su forma de pensar, no se nada sobre su persona, podriamos congeniar, hacer chistes o mantener una conversación flúida, pero es imposible porque escribes con el miedo de ¿si te van a entender?, de ¿si son capaces de captar lo que estás escribiendo y con el sentido que lo estás escribiendo?, no todo en la vida es escribir seria y llanamente, hay momentos de chispa, hay momentos de jolgorio, hay momentos de bromas, igual que los hay serios, con un anónimo solo tienes una forma de dialogar, la que él imponga.