JIMENA: El Real Madrid respondió al meneo azulgrana con broncas,...

El Real Madrid respondió al meneo azulgrana con broncas, malas maneras y agresiones Gabriel Sans - 30/11/2010 03:00A su descomposición como equipo, a su nefasto, siniestro y lúgubre guión táctico y a su inexplicable incapacidad de reacción, el Real Madrid sumó además un mal perder ante millones y millones de telespectadores. Una pésima digestión de una goleada que le escocerá durante mucho tiempo. Fue un humillante rondo al que los jugadores blancos respondieron con broncas, entrando con dureza y a destiempo, provocando tánganas e incluso agrediendo. Se les fue la mano y también los pies.

'Mou' y sus pupilos ni se imaginaban que el meneo llegaría en apenas 17 minutos y el primero en desquiciarse fue el propio Cristiano Ronaldo, precisamente quien, altivo, había retado a los azulgrana a marcales ocho goles como hicieron ante el Almería. En un fuera de banda, a la media hora, Pep no le devolvió el balón y el portugués le contestó empujándole con desprecio. El lío ya estaba formado. No era protagonista en el campo, así que tuvo que pillar un papel de mal actor. La bronca general fue inmediata e Iturralde puso remedio mostrando tarjetas. Los jugadores se enzarzaron entonces en recriminaciones. El más activo fue Víctor Valdés. El estado de crispación ya le iba al portugués, pero olvidó que la partitura azulgrana no se turba por nada. Caños, sotanas, taconazos...

En la segunda parte, las pulsaciones se aceleraron aún más en un rifirrafe entre Messi y Carvalho. Una dura entrada del madridista alteró al argentino, que reaccionó aproximándose a su espalda. Notando su aliento, el defensa dejó ir el hombro, impactando en la cara de Leo. Resultó curioso que Iturralde sólo sancionara al argentino. Lo peor, de todas formas, llegó al final. Perturbado por tan terrorífica derrota, Sergio Ramos cortó una internada de Messi con un patadón sin sentido, con rabia, con impotencia. No satisfecho con su fea acción, lanzó un manotazo a Puyol que le valió la roja directa. A la calle. Él y también un pésimo Real Madrid