JIMENA: El siguiente caso me lo contó mi hermana, para ampliar...

Toma nota Palomero, esto no es broma, los tiempos de los pajarillos pasarón.
Ademas estoy seguro que el cazador no fuistes Tú ¿O nO?
Un saludo.
Mariano

El siguiente caso me lo contó mi hermana, para ampliar la información, he copiado el siguiente texto:

Un fiscal de Granada pide 2 años de cárcel para un pastor por arrancar manzanilla protegida
El acusado cogió 190 gramos de Artemisia Granatensis bois, una especie en peligro de extinción, en el parque natural de Sierra Nevada

CUELLO DE ANTECEDENTES:
Los hechos que dieron origen a esta acusación ocurrieron el 5 de agosto del pasado año en el paraje conocido como Raspones de Río Seco, en el corazón del parque de Sierra Nevada. Miguel Gallegos regresaba de pastorear cuando cogió el manojo de Artemisia Granatensis bois, una especie endémica de la zona que se encuentra en peligro de extinción. Poco después, tres miembros del servicio de vigilancia de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía se encontraron con el pastor y descubrieron la planta arrancada dentro de su zurrón; por lo que presentaron la correspondiente denuncia ante el Juzgado de Instrucción de Órgiva (Granada).
En su primera comparecencia ante el Juzgado, Gallegos declaró sin abogado. Días más tarde, recibía un escrito del fiscal José Cruz Muller en el que se le pedían penas de dos años y tres meses de prisión y multa de 1.500 euros por “un delito relativo a la protección de la flora y fauna”, habida cuenta que la planta arrancada es “una planta endémica de Sierra Nevada que necesita una protección especial en cuanto a su arranque, al ser una especie que está a punto de desaparecer”.

PÁRRAFOS DE DECLARACIONES:
1) El PASTOR
El acusado, que se encuentra muy afectado por estos hechos, asegura que desconocía la prohibición que pesaba sobre este tipo de manzanilla. “Era para mis niños, –explica– para cuando se pusieran enfermos. Yo no sabía que estaba prohibido; si lo sé, no hubiera arrancado la planta en mi vida”. Por otro lado, Gallegos insiste en lo escaso –190 gramos– de la cantidad recolectada: “Si lo único que cogí fue un matojo. Si me hubiera llevado un saco… pues bueno, pero lo único que cogí fue un puñado para los niños”.
El pastor explica que la posibilidad de ir a prisión le ha quitado hasta las ganas de comer y recuerda que siempre se ha cogido manzanilla en el campo. “Yo tengo dos chiquillos y una mujer para darles de comer, y ahora me viene todo este sufimiento. De toda la vida –añade– se ha cogido manzanilla, pero por lo visto ésta estaba prohibida y yo no lo sabía”.