Seguiremos recordando al poeta.
(ME TIRASTE UN LIMÓN. Y TAN AMARGO)
me tiraste un limón, y tan amargo,
con una mano cálida, y tan pura,
que no menoscabo su arquitectura,
Y probe su amargura sin embargo.
Con el golpe amarillo de un letargo
dulce pasó a una ansiosa calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno duro y largo.
Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonazo hecho,
a mi voraz malicia tan ajena.
se durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.
(ME TIRASTE UN LIMÓN. Y TAN AMARGO)
me tiraste un limón, y tan amargo,
con una mano cálida, y tan pura,
que no menoscabo su arquitectura,
Y probe su amargura sin embargo.
Con el golpe amarillo de un letargo
dulce pasó a una ansiosa calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno duro y largo.
Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonazo hecho,
a mi voraz malicia tan ajena.
se durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.