RECORDEMOS A MIGUEL HERNANDEZ
Sólo la dulzura del amor nutre sus horas tristes, pero ya no es el de la esposa únicamente, sino la del hijo que les ha nacido, portador de nuevas savias cordiales
Rara vez el desaliento parece vencerle, como en Ausencia en todo veo”. Sin embargo, la esperanza, apuntando a la meta de ese amor y de un ilusorio futuro, le salva siempre hasta hacerle soñar
“libre soy, siénteme libre y solo por amor
Gitana
Sólo la dulzura del amor nutre sus horas tristes, pero ya no es el de la esposa únicamente, sino la del hijo que les ha nacido, portador de nuevas savias cordiales
Rara vez el desaliento parece vencerle, como en Ausencia en todo veo”. Sin embargo, la esperanza, apuntando a la meta de ese amor y de un ilusorio futuro, le salva siempre hasta hacerle soñar
“libre soy, siénteme libre y solo por amor
Gitana