JIMENA: Posteriormente, el procesado insistió en que volviera...

Posteriormente, el procesado insistió en que volviera a hacerlo, momento en el que ésta se negó, aunque finalmente accedió después de que su marido le amenazara con matarla a ella y a sus tíos.

La Audiencia de Barcelona condenó a J. C. F. a dos años y ocho meses de cárcel por quebrantamiento de medida cautelar y por un delito contra la integridad moral con la circunstancia agravante de parentesco y le absolvió de un delito de maltrato en el ámbito familiar y de dos delitos continuados de agresión sexual.

El Supremo argumenta que "la incardinación como delito contra la integridad moral de esos actos con un animal son de tal humillación para una mujer, al haberlos practicado forzadamente que nos relevan de mayores comentarios jurídicos".

La sentencia recuerda que como dice la Audiencia de Barcelona "resulta difícil imaginar un acto de mayor degradación y humillación para una persona que la de verse obligada en contra de su voluntad a excitar bucalmente el miembro sexual de un animal".

Respecto al quebrantamiento de la medida cautelar acordada el TS señala que el consentimiento de la mujer no excluye la punibilidad.