Te has dejado una que por lo que atañe a mi familia no puedo dejar que pase desapercibida: La Madrugada del Jueves al Viernes, "Nuestro Padre Jesús Nazareno" o mal llamado "El Cristo de los Garridos", esos amaneceres de Viernes Santo, con la Dolorosa y San Juan, si en el balcón de Canavero quedaba algún "rezagao" de la noche de antes, llamese "Nevao", "Campos", "Antoñuelo" "Paredes", "Martín el de Juan el Sordo" "la Gregoria", enfin, siempre quedaba alguien para soltar una "Saeta" y desde la luego "la tribuna" estaba frente al Pilar de las Machorras", o en el antiguo Correos, casa que fué de Paredes y hoy de Gregorio (nieto de Lope el de Cánava), lugares estratégicos.
Y una vez acabada dicha procesión, a las "copillas de Los Gallos y al "tallo" de María Dolores, que como no era carne se podía comer, aunque era día de ayuno y abstinencia, permitian una "comida al día", un ligero desayuno (ahí entraba el tallo y las copas) y a la noche una frugaz colación (una liga con tapas de bacalo y otras viandas de pescado, ¡ironías de la vida, lo mas caro ahora!), hasta que llegaban las doce que nos daban rienda suelta para pedir tapas.
Y una vez acabada dicha procesión, a las "copillas de Los Gallos y al "tallo" de María Dolores, que como no era carne se podía comer, aunque era día de ayuno y abstinencia, permitian una "comida al día", un ligero desayuno (ahí entraba el tallo y las copas) y a la noche una frugaz colación (una liga con tapas de bacalo y otras viandas de pescado, ¡ironías de la vida, lo mas caro ahora!), hasta que llegaban las doce que nos daban rienda suelta para pedir tapas.
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