JIMENA: Cosas de Mi Pueblo....

Cosas de Mi Pueblo.
I PARTE de mi primer oficio.

Hoy quiero a modo de recordatorio situarme en un día cualquiera de aquellos veranos de lo años 60 cuando era un aprendiz de panadero en la panadería de Andrés Lete en la revuelta de la carretera alta.
Eran las tres o tres y media de la madrugada cuando Manolita me decía ¡a la Mariano! que ya es la hora de levantarse y con la pereza que os podéis suponer en un adolescente metido en los 13 o 14 años y que esa tarde había apurado su paseo a Canava para estar con la cuadrilla de amigos y tratar de ver a aquella Niña que como todos los adolescentes de su época cuando cruzaban sus miradas en el paseo le hacia sentir por dentro algo muy importante.
Vestido y lavada la cara con agua fresca y pastilla de Jabón de Heno de Pravia de las que vendía en la droguería el Chico Practicante, en aquella pila donde además de lavarnos, Manolita podía lavar la ropa sin tener que ir al caz con esas canastas llenas de ropa que tantas veces fueron y vinieron incluso embarazada de Mis hermanos, cuando todavía tener el agua en casa era cosa de ricos o pudientes, me cuesta buscar la definición correcta
Podemos decir que fue el primer lujo que tenia una familia de clase Pobre, ESO SI COMO TANTAS OTRAS, MUY HONRRADA
Decía que una vez levantado, había que echarle algo al cuerpo y aquellas horas tan intempestivas no entraba nada, con que un huevo batido con vino y pa riba a ver si llegas antes de que Andrés se levante.
Como recuerdo subir por la puerta de Victorio el de la Cerrala Padre de Manolita la mujer de Raimundo y verlos aparejando los mulos, salían a la siega y había que aprovechar la fresca, que luego en el aza cuando apretaba el sol no había quien aguantara aquellos 40 o 45 grados, me acercaba a la Plaza y allí debajo del quiosco o en el cuarto del juez de Paz estaba Jesús el del los dulces O El Chuita como todos le conocíamos una Gran Persona ¿Como haría aquel hombre aquellos dulces tan buenos joder, Yo creo que como aquellos ningunos y mira que en Pamplona hay buenas pastelerías aquellos eran mucho dulce y como autoridad de la noche siempre la misma pregunta ¿Ya vas nene? Si ya voy pa riba gueno hombre a pasar buen día gracias Jesús.
Avistaba la carrera y en alguna taberna o casino se había que dado algún rezagado de los que no tenían que ir ni a segar, ni a abarzinar se había alargado la liga o quizá la partida a las cartas, ¡! que se jugaba! Que los muchachos de entonces no digo todos, para los 10 u 11 años ya sabíamos jugar al julepe, al truco y a las siete y media, al mus no, este juego no se jugaba en nuestro Pueblo.
Antes de empinar los escalones del potro y enfilar la calle del cerrillo en los balcones podía oír respirar a los paisanos, cuando no roncal, que eso lo hacemos bien, para hacer honor a nuestra tierra del ronquio.
En la puerta de Alejandro el Maestro como casi todas las noches de aquellos veranos calurosos, la misma imagen El Padre de los Mairenas, durmiendo en el serón y Andrés Mi Maestro en el balcón por lo visto dentro de la casa hacia mas calor y había que aprovechar la brisa o el pelo de aire que dejaba notar a la noche.
Continua.
M. Nieto Mayor de M. Rasca