Echar un polvo". El origen de este dicho coloquial -según Guillermo Suazo Pascual-, no tiene nada que ver con su significado actual como sinónimo de copular. En un principio lo empleaban los consumidores de rapé, también llamado 'polvo de tabaco'. Cuando más en boga estaba el consumo de rapé, los caballeros abandonaban las reuniones sociales y se retiraban a un aposento apartado a "echar un polvo". La connotación sexual del polvo, que es la conocida actualmente, puede proceder del cruce popular de la frase repetida en los Miércoles de Ceniza por los sacerdotes al efectuar la imposición de ceniza; "Recuerda, hombre, que eres polvo y al polvo has de volver", cruzándose las dos ideas, "del polvo vienes"/"del coito vienes" como origen del hombre, uniéndose en una sola en el lenguaje popular y coloquial de "echar un polvo", añadiendo el matiz de algo íntimo y apartado de los consumidores de rapé.