JIMENA: Un hombre agarraba las ramas de una higuera, mientras...

Un hombre agarraba las ramas de una higuera, mientras cogía los frutos maduros para comérselos. Viéndolo un castaño, sacudió sus largas ramas y exclamó con impetuoso crujido: "higuera, tú estás mucho menos protegida por la naturaleza que yo. Mira cómo mis frutos siguen un riguroso orden: primero aparecen revestidos de una envoltura suave, sobre la que está la cáscara dura, y no contenta la naturaleza con estos cuidados que me proporcionan un cobijo tan resistente, me ha rodeado de espinas para que la mano del hombre no me haga daño."

A continuación, la higuera y sus retoños comenzaron a reírse diciendo: "Tú sabes que el hombre te privará de tus frutos por medio de varas, piedras y estacas, y cuando los frutos caigan, los pisará y golpeará con piedras, quedándose tus frutos machacados y mermados, mientras que a mi me toca con sumo cuidado y no como a ti, con varas y piedras... "

(Leonardo da Vinci, Fábula del castaño y la higuera)