Censo de albercas y os prometo que en todas me ha bañado, solía tener un compañero para estos menesteres pero por razones obvias no os voy a decir el sobrenombre:
El albercón de la Felipilla; el de San Antonio; el Grande o del Cuarto, piscina casi oficial;
La alberca de Pistolón, la de Bocaza o Carnera, la piscina de don Ildefonso, una vez nos colamos en la alberquilla de Piñar;
Recorridos noctunos: La Rata, la de Lázaro en el Llano, La Alberca de la Fábrica, la de los Carabinas, la de Juan Nipa, el Cenador, la de la Eulalia, la de la Compañia y la de los Quiñones o de Ezequeil, el Moro (ojo se te ponian los h-evos mas arriba de la garganta, ¡que fría!), en la Casería de don Manuel en la Sierra había otra, pero imposible meterse, había de todo, menos agua para nadar (zarzas, ovas, juncia, carrizos y algunos habitantes alargados que eran como sogas de barcinar).
Otros recorridos, la pequeña de los Pozos, y también la piscina con la dueña Raquel; la del Mulero en el Monte, la de los Morales; Buenavista, con la de los caballos y la de debajo de la carretera de las Escuelas (Sebastianito se estaba bañando entre la siesta, la destaparon y cuando se día cuenta no podía salir, harto de pedir "socorro", tuvieron que ir de noche con una linterna a sacarlo, sus familiares pensaban que lo habían raptado; la del Asperón, y en el pilar también, la de la Torobiscosa; la redonda de los Bastos del Llano el Turrumero, lo intentamos en la del Cordón en el cruce de los Barrancos, pero las zarzas la tapaban casi entera.
En la huerta de Paco el de la Camisona, y la redonda chiquitilla que hay encima del camino de las Castaños.
Nunca llegue a bañarme en el albercón de las Guindaleas, estaba un poquito sucia (y cuando yo digo sucia, nos os podeis figurar como estaba)
Se que en Badulla, están la que hoy es de Juan el de los Pozos, la de la Casería de los Trinis y la de la Capilla del Horno, está por debajo el camino, pero éstas no estaban en nuestra agenda, se cuidaban muy bien de vaciarlas a las horas y días propios para evitar los bañistas molestos.
El albercón de la Felipilla; el de San Antonio; el Grande o del Cuarto, piscina casi oficial;
La alberca de Pistolón, la de Bocaza o Carnera, la piscina de don Ildefonso, una vez nos colamos en la alberquilla de Piñar;
Recorridos noctunos: La Rata, la de Lázaro en el Llano, La Alberca de la Fábrica, la de los Carabinas, la de Juan Nipa, el Cenador, la de la Eulalia, la de la Compañia y la de los Quiñones o de Ezequeil, el Moro (ojo se te ponian los h-evos mas arriba de la garganta, ¡que fría!), en la Casería de don Manuel en la Sierra había otra, pero imposible meterse, había de todo, menos agua para nadar (zarzas, ovas, juncia, carrizos y algunos habitantes alargados que eran como sogas de barcinar).
Otros recorridos, la pequeña de los Pozos, y también la piscina con la dueña Raquel; la del Mulero en el Monte, la de los Morales; Buenavista, con la de los caballos y la de debajo de la carretera de las Escuelas (Sebastianito se estaba bañando entre la siesta, la destaparon y cuando se día cuenta no podía salir, harto de pedir "socorro", tuvieron que ir de noche con una linterna a sacarlo, sus familiares pensaban que lo habían raptado; la del Asperón, y en el pilar también, la de la Torobiscosa; la redonda de los Bastos del Llano el Turrumero, lo intentamos en la del Cordón en el cruce de los Barrancos, pero las zarzas la tapaban casi entera.
En la huerta de Paco el de la Camisona, y la redonda chiquitilla que hay encima del camino de las Castaños.
Nunca llegue a bañarme en el albercón de las Guindaleas, estaba un poquito sucia (y cuando yo digo sucia, nos os podeis figurar como estaba)
Se que en Badulla, están la que hoy es de Juan el de los Pozos, la de la Casería de los Trinis y la de la Capilla del Horno, está por debajo el camino, pero éstas no estaban en nuestra agenda, se cuidaban muy bien de vaciarlas a las horas y días propios para evitar los bañistas molestos.