Todo transparente, todo agua cristalina, dos metros, las diez de la mañana;
¡Oh Señor, Parrilla llegó!
Todo camuflaje, hombres-chocolate, curas de barro, pieles limpias después del secado, había que pasar por el chorro si no querías morir y vuelta a empezar, mas ovas, mas fango; púlmones enchidos de burbujas, había que aguantar, pero no se iba, enfin nadie se molestaba por le dijeran "no-gr-".
¡Oh Señor, Parrilla llegó!
Todo camuflaje, hombres-chocolate, curas de barro, pieles limpias después del secado, había que pasar por el chorro si no querías morir y vuelta a empezar, mas ovas, mas fango; púlmones enchidos de burbujas, había que aguantar, pero no se iba, enfin nadie se molestaba por le dijeran "no-gr-".