JIMENA: Si no recuerdo mal, la primera clase la recibí en el...

Si no recuerdo mal, la primera clase la recibí en el 58, mi padre me ataba con una soga y me paseaba, yo en el agua, él en el filo del albercón, algo parecido a los que llevan ahora un perro pero en vez de ir tirando, yo iba colgando; fueron muy pocas porque la posición no era muy cómoda y a los cinco o seis días me lance por mi cuenta.