Pués si, las cenas familiares en Nochebuena, no se implantaron hasta bien entrados los años setenta. Como siempre, los ejemplos de la televisión y la doctrina consumista, nos llevan a copiarlo todo. Cuando no había cenas familiares, yo recuerdo llegar directamente de la aceituna, cambiarme la ropa, coger una carraca o el almirez y estar toda la noche cantando "aguilandos" por las carrera y los bares hasta el día siguiente. Y no hace falta ser muy mayor para acordarse de todo ésto. Serían tiempos peores y con escaséz, pero más sanos e inocentes, sin dobleces y con menos pretensiones de aparentar o presumir de lo que a veces no se tiene.