¡Señor Palomero: lo suyo es grave!. Se nota que no tiene que madrugar para ir a curar las olivas. Yo acabo de volver del
Santuario de Tiscar y he dejado 4 velas encendidas. He dejado 4 euros en el cepillo. Uno por el gol de Oyarzabal de anoche y tres para los goles del
Madrid el martes. Ríe mejor el que ríe el último.
Tú por si acaso, ve a la
ermita de Cánava y te encomiendas a la de los Remedios. Mejor dos que una.