Estando rodeado de tanto "demonio", por lo que veo casi todos coloraos, no es difícil pactar con ellos.
Asi, asi, despacito, contestando que es lo tuyo.
Sabes ahora en las vacaciones los camareros del
hotel me hablaban en ingles o en aleman, yo ya tenia un mosqueo, hasta que le pregunté a uno y me dijo que como me veían tan colorao pensaban que era un extranjero, le dije que no, que yo era español de los de piel blanquita, lo demas tooo rojo,...... claro.
Un abrazo, si me lo permites.
Pedro.