Entre el rojo fervoroso de los corazones de miles de peregrinos y la blancura fragancia de las jaras
paseó la Morenita a hombros de sus hijos por el Cerro del Cabezo haciendo realidad un año más el misteriom de su amor por todos.
Paisanos, hoy que
San José su esposo paseará por las
calles de nuestro
pueblo, hagamos votos por el porvenir y el amor entre nuestros hijos.
Viva
Torreblascopedro.