Si hay un dia de la semana que me aburre y deprime, ese es el Domingo.
A veces para salir de la monotonia me monto en el coche y me dejo llevar, empiezo ha hacer kilómetros sin rumbo fijo.
Al momento me veo paseando en medio de una ciudad cualquiera, en un puerto observo los barcos, una salida de la ciudad que no se donde me conducira, totalmente relajado sigo conduciendo.Domindo, carreteras semidesiertas.Un bar de carretera, al final de la barra de mármol una pareja no deja de hacerse arrumacos, en la otra esquina de la barra un anciano mal vestido apura su copa, tras la barra un señor corpulento y de voz grave me pregunta que deseo.
En mi camino me encuentro uno de esos pequeños pueblos costeros, un correr y no parar de niños en un viejo parque, ensimismadas en sus conversaciones, las madres no dejan de quejarse de su sobrepeso, al fondo del parque y sentados en uno de los bancos de madera, unos ancianos disfrutan de las ultimas buenas temperaturas de Octubre.
Era un monotono dia, un Domingo cualquiera del mes de Octubre.
La musica me distrae, la carretera me relaja, cuando me vengo a dar cuenta me veo en el puerto de Cartagena, igualmente me hubiese visto ante la Cibeles o en medio de un centro comercial de la ciudad Condal.En un monotono Domingo el viajar sin rumbo fijo, distrae y relaja.
Martinico.
A veces para salir de la monotonia me monto en el coche y me dejo llevar, empiezo ha hacer kilómetros sin rumbo fijo.
Al momento me veo paseando en medio de una ciudad cualquiera, en un puerto observo los barcos, una salida de la ciudad que no se donde me conducira, totalmente relajado sigo conduciendo.Domindo, carreteras semidesiertas.Un bar de carretera, al final de la barra de mármol una pareja no deja de hacerse arrumacos, en la otra esquina de la barra un anciano mal vestido apura su copa, tras la barra un señor corpulento y de voz grave me pregunta que deseo.
En mi camino me encuentro uno de esos pequeños pueblos costeros, un correr y no parar de niños en un viejo parque, ensimismadas en sus conversaciones, las madres no dejan de quejarse de su sobrepeso, al fondo del parque y sentados en uno de los bancos de madera, unos ancianos disfrutan de las ultimas buenas temperaturas de Octubre.
Era un monotono dia, un Domingo cualquiera del mes de Octubre.
La musica me distrae, la carretera me relaja, cuando me vengo a dar cuenta me veo en el puerto de Cartagena, igualmente me hubiese visto ante la Cibeles o en medio de un centro comercial de la ciudad Condal.En un monotono Domingo el viajar sin rumbo fijo, distrae y relaja.
Martinico.