HUESA (Jaén)

Escudo Autentico

Buenos dias foro, pues si ahi que felicitar a javi, ayer hablo muy bien.la pena fue que el tecnico de sonido, para angel que tambien hablo muy bien no se le escuchaba, se le escucho muy despacio.hacia un frio madre mia parecia el mes de enero.

Ya se han terminado los mitin y nos queda la semana que viene otra vez de politica por parte de la tele etc.

Anoche estuve de marchuquipor huesa y me lo pase guay, la pena es que ahi poco ambiente por huesa, se nota la gente que esta en la cereza y ... (ver texto completo)
Más que sobresaliente yo diría matricula de honor, se dieron clases de sensatez, honradez, educación y respeto, se dijo todo lo que se tuvo que decir, pero con esas formas que nos caracteriza. A pesar que en el mitín había unas personas, que lo único que les preocupaba era echar el mitín por tierra, por que se les estaba cayendo el teatrito que llevan haciendo delante de toda Huesa. Lo que hablamos a unos se nos caracteriza por unas formas y a otros por otras.Lo que sí es cierto que después de las ... (ver texto completo)
Javier sobresaliente, sobresaliente con palabras mayusculas enorabuena francisco favier gómez sevilla, te mereces ser alcalde de huesa asi se habla.

vota al psoe.
Hola martinico anoche el mitin estuvo bien pero lo mejor del mitin fue después con todas sus consecuencias estos dos comentarios de atrás lo siento pero esta mañana se me resisten no es por nada pero como no se lean así mismo va a ser queno Pinche levanta que lla es de día un saludo para todo el foro R.M.
Dijo Aznar en Calatayud que Zapatero ha conseguido que media España no acepte a la otra media, lo cual, en principio, es mentira. Hizo luego el ex-presidente una referencia a "lo peor de nuestra historia hace 70 años", fecha que coincide exactamente con nuestra Guerra Civil. Es usted demasiado joven, señor Aznar, para recordar las circunstancias que llevaron a la Guerra Civil pero, sin embargo, recordará con meridiana claridad quien nos metió en una guerra basada en mentiras, la de Irak, porque fue ... (ver texto completo)
Buenas noches foro, veo que estais entretenidos con los comentarios largos, bueno Pinche sigue informando al foro ya que vales para eso y mas, mañana reflexion y el domingo a votar hoy que se puede para cuando ayer no nos dejaban hacerlo, que quede claro en las municipales yo creo que se vota a la persona y no al partido, cigarrito te deje un mensaje por e-mail, saludos para todos porque si digo nombres me dejaria a mas de uno PARA TODos.

CHAO.

EL HUESEñO.
La verdad es la verdad, digala Agamenon o su porquero.
Agamenon-Conforme.
El porquero-No me convence.
¿Pero chico si eso es cultura o acaso no deseas tener mas cultura?.
Merlin.
Se ha relacionado la violencia intergénero con la asimetría jerárquica existente entre varones y mujeres. En algunos casos es expresión directa de la extremada subordinación femenina, y en otros, una manifestación mediante la cual se pretende reinstalar el dominio masculino amenazado. En última instancia, el sistema sexo género, o la división polarizada entre los géneros, crearía las condiciones de posiblidad de la violencia.

En los últimos años, los especialistas en el tema han realizado una labor de sensibilización y difusión acerca de esta proble mática, que puede considerarse extraordinariamente exitosa, en el sentido de haber logrado una extendida percepción acerca de la violencia conyugal como un fenómeno inaceptable, y una sanción moral compartida con respecto de los ofensores. Es difícil evaluar si los actos violentos han disminuido, ya que al dejar de ser naturalizados, su denuncia sufrió un incremento exponencial . Lo que resulta evidente es la pérdida de legitimidad de los actos violentos en las sociedades occidentales.

A esta deslegitimación se ha sumado un conjunto de estrategias destinadas a prevenir la violencia y atender a sus protagonistas, tales como: la aprobación de medidas legales nacionales y de convenios internacionales, el diseño de campañas para modificar la opinión pública, la creación de refugios, el entrenamiento y capacitación del personal de salud, del personal policial y otros actores sociales vinculados a la atención y prevención de la violencia, la implementación de grupos de mujeres golpeadas, ya sean con coordinación técnica o de autoayuda, el agrupamiento compulsivo de agresores para su tratamiento, etc.

Por angustioso que resulte el trabajo en el nivel de los organismos de gobierno, o de servicios de salud, todavía nos movemos en un mundo apolíneo, racional, donde la condena moral diferencia lo reprobable de lo "políticamente correcto", y en el cual es posible organizarse subjetiva y colectivamente para elaborar un hecho en última instancia inaceptable, que consiste en la aparición siniestra del odio al interior de las relaciones amorosas de la pareja humana.

Los discursos del Psicoanálisis y del Feminismo, que respecto de muchas cuestiones están en conflicto, comparten en este aspecto su carácter revulsivo acerca de una de las ilusiones más difundidas a partir de la Modernidad. Esta consiste en la esperanza de encontrar en la relación amorosa heterosexual de la vida adulta, la reparación anhelada respecto de los traumas infantiles. La experiencia de desamparo, que amenaza con revivir la inermidad del infante preedípico y su vulnerabilidad ante el abandono del objeto asistente, se vería compensada mediante la alianza conyugal y la promesa de asistencia recíproca. Otro trauma que se teme reeditar, es la exclusión del niño edípico ante la pareja parental unida. Allí se impone la dolorosa constatación de la diferencia generacional, circunstancia que más allá de la interdicción del incesto, hace imposible la consumación de la unión amorosa anhelada. La percepción de la diferencia sexual, implícita en esa escena, promueve en el sujeto infantil la asunción de sólo una posición sexuada, renunciando a la otra. Todos esos dolores y humillaciones, se repararían mediante el placer erótico y el amor compartido en una unión exogámica permitida.

Como contribución a la tarea demistificadora, el Psicoanálisis ha aportado conocimientos acerca de cierta irreductibilidad de los anhelos infantiles, que se resisten a encontrar satisfacción en objetos que, por constituir reemplazos de los originarios, resultan siempre algo insatisfactorios. También ha descripto la forma en que la reactualización de los conflictos infantiles puede estropear las relaciones adultas. Ha considerado a la insatisfacción, en última instancia, como una condición estructural. Un aporte particularmente pertinente para el tema que nos ocupa, es el que se refiere a la ambivalencia emocional, a la conjunción amor-odio propia de los vínculos narcisistas. También resulta tan pertinente como polémico todo el campo teórico referido al sadismo y al masoquismo.

El Feminismo ha puesto en evidencia el carácter asimétrico y opresivo de la relación entre los géneros sexuales. Entre nosotros, la contribución de Ana María Fernández, (1989) acerca de la relación necesaria entre violencia y conyugalidad, es ya un clásico, cuya lucidez resulta sin embargo, desoladora.

Pero, más allá de la comunidad existente entre ambos cuerpos teóricos en cuanto a la puesta en cuestión de las aspiraciones ilusorias, comienza un conflicto, respecto del cual es necesario diferenciar aquellos aspectos producto de deslizamientos ideológicos, de los que aportan herramientas útiles para el análisis intersubjetivo de los vínculos.
Hace mucho tiempo que estas cuestiones me inquietan, y parafraseando a Freud (1931), quien manifestó que la presunción de que las pacientes histéricas debieran su sufrimiento neurótico a haber sido objetos de abuso sexual, le había hecho pasar " horas penosas", puedo decir que he atravesado mis propias "horas penosas", tratando de captar cuestiones intrínsecamente agraviantes para las mujeres, evitando a la vez el sexismo y la banalidad bienpensan.
La cuestión del dominio, y en especial, la de la persistencia de muchas mujeres en relaciones destructivas, que no puede explicarse exclusivamente en función del amedrentamiento físico o de su dependencia económica, merece análisis cuidadosos, para los cuales puedo hoy trazar algunas líneas de indagación.

La teoría pulsional freudiana, enfatiza la vertiente relacionada con la erogeneidad o sea el placer asociado al dolor, así como los aspectos intrapsíquicos de la subjetividad.
En 1919, Freud publicó su artículo "Pegan a un niño. Contribución al conocimiento de la génesis de las perversiones sexuales". Allí se refiere a fantasías eróticas acompañantes de la masturbación, que consistían en escenas donde se castiga a un niño. Los casos en que se basó, fueron cuatro mujeres y dos varones, estos últimos con una perversión masoquista instalada. La aparición de estas fantasías es temprana, alrededor del quinto o sexto año de vida. No se registraba satisfacción ante escenas reales de violencia, sino que debían ser fantaseadas y atenuadas. El niño era castigado con la cola desnuda.

Freud considera que este tipo de fantasía infantil constituye un rasgo primario de perversión, que no siempre desemboca en una parafilia en la adultez.

Elige focalizar su análisis en los sujetos femeninos, aunque luego se refiere también a los varones. Me da la impresión, que ya que refiere el goce sadomasoquista al Complejo de Edipo, considera que la posición erógena femenina se expresa fácilmente a través de fantasmas masoquistas, o sea, que los anhelos amorosos de las niñas, pueden transmutarse en fantasías de paliza, debido a que para él, las metas sexuales de las mujeres son pasivas. Este es un punto de importancia para nuestro tema, por que se entiende que buscar o permanecer en situaciones de maltrato, pueda explicarse, siguiendo esta línea de pensamiento, sobre la base de su equiparación imaginaria con un acto amoroso.

Recordemos que Freud describe tres fases en la génesis de esta fantasía, de las cuales sólo la última es consciente, mientras que las dos primeras son el resultado de una construcción. La primera constituiría la expresión del odio celoso hacia algún hermano, la segunda, de índole masoquista, sería un equivalente de la satisfacción sexual anhelada, y por ese motivo permanecería inconsciente, y la tercera, en apariencia sádica, se solía expresar a través de una escena escolar, donde varios niños eran azotados por un representante paterno, (maestro). Esta fantasía estaba acompañada de excitación sexual. La primer fantasía expresa el deseo hostil hacia el hermano, o sea el anhelo de ser amadas en forma exclusiva, la segunda es producto de la represión y la regresión sádico-anal del deseo fálico-genital hacia el padre, siendo estos expedientes defensivos implementados debido a la interdicción del incesto, y la tercera, una expresión encubridora de la segunda. En uno de los casos de pacientes varones, el deseo masoquista aparecía en forma consciente, pero quien castigaba era la madre. Las prácticas prostibularias sadomasoquistas constituyen una evidencia de la persistencia actual de estos deseos en los varones.

Los niños azotados son generalmente varones, tanto cuando quienes fantasean son niñas o muchachos. Freud explica esta observación sobre la base de la identificación masculina de las niñas, o " complejo de masculinidad", actitud que suele ocurrir como resultado de la renuncia edípica, por la cual las niñas se extrañan por completo de su papel sexual. En un trabajo posterior (1925), aventura la hipótesis de que el muchachito castigado, represente el clítoris de la niña. Me parece que el núcleo de verdad en esta hipótesis, se refiere a la erotización defensiva de la terrorífica asimetría de fuerzas entre el adulto y la niña. La fantasía de ser varón constituye una condensación de deseos, temores y búsqueda de autoestima.

Como vimos, en el caso de los pacientes varones, la actitud pasiva, que Freud asimila a la femineidad, se refiere a deseos eróticos de índole pasiva, deformados regresivamente, tal como ser estimulado, acariciado y amado. La madre es el personaje castigador manifiesto, pero Freud considera que el deseo masoquista se refiere al padre. Se trataría entonces de deseos homosexuales masculinos. "La fantasía de paliza del varón es desde el comienzo mismo pasiva, nacida efectivamente de la actitud femenina hacia el padre". Freud agrega: "En la niña, la fantasía masoquista inconsciente parte de la postura edípica normal; en el varón, de la trastornada, que toma al padre como objeto de amor".

Es fácil percibir que si la meta sexual normal femenina es pasiva, y la pasividad se transforma en deseo de castigo por regresión, la hipótesis consistente en que muchas mujeres soportan el castigo por encontrar en el mismo un equivalente de la satisfacción erótica, parezca estremecedoramente verosímil. Los varones homosexuales buscarían inconscientemente ser victimizados, también por motivos erógenos.

Vemos así desplegada una escena de carácter extremadamente humillante, ya que al hecho de ser objeto de malos tratos se agrega el supuesto de que esa condición complace a la víctima.

En 1987 presenté una contribución donde entre otros aspectos cuestioné la asimilación entre femineidad y pasividad, que el mismo Freud intentó desasociar, aunque retorna en forma constante a lo largo de su obra. Lo que parece admisible, es que se ha producido un proceso histórico de pasivización de la sexualidad de las mujeres (Fernández, 1993) a fines de su intercambio en las redes de la alianza matrimonial.

Acto seguido, Freud utiliza esta exposición, confusa, morosa y extendida, para refutar las teorías de antiguos colaboradores y en ese momento rivales. La hipótesis de Robert Fliess, acerca de que lo reprimido son las características del sexo contrario, es refutada aludiendo a que el deseo expresado por las niñas corresponde a su sexo, y por lo tanto no debería ser reprimido (para Freud la causa de la represión es el tabú del incesto). Una autora contemporánea ya mencionada, Louise Kaplan (op. Cit.), parece reeditar en cierto sentido la hipótesis de Fliess, cuando sostiene que la polarización genérica, al deslegitimar la expresión de deseos pasivos en los varones y de anhelos de dominio y control en las mujeres, favorece la estructuración de estrategias mentales perversas, mediante las cuales los sujetos satisfacen sus anhelos de cruzar géneros, mientras al mismo tiempo conservan una fachada de conformidad con las prescripciones genéricas.

La postura de Alfred Adler merece atención, ya que este autor, al postular la "protesta viril" consistente en que todo individuo se resiste a permanecer en la línea femenina (inferior) y busca la línea masculina, (superior), introduce la cuestión de las relaciones de poder en la constitución de los deseos. La escisión del campo de estudios, - debido a las luchas por el poder-, impidió el desarrollo de esta dimensión del análisis. El recurso a la erogeneidad como clave última, cegó al psicoanálisis respecto de la eficacia de las relaciones de dominación en la construcción de la subjetividad, lo que facilitó los deslizamientos sexistas que constituyen el núcleo conflictivo de la teoría psicoanalítica con respecto del pensamiento feminista.

Otra vertiente del análisis, que no se desarrolló lo suficiente, fue la que relaciona la erogeneidad con el narcisismo, en el sentido de sentimiento de sí. Emilce Dio Bleichmar es quien focaliza su estudio sobre el narcisismo femenino. El planteo adleriano apunta en esta dirección y constituyó un intento de articular el placer erógeno con sentimientos de dignidad o indignidad, experimentados en un vínculo interpersonal. Si atendemos a la vertiente narcisista, podemos pensar que las fantasías de ser castigada a que se refiere Freud en el trabajo que estamos comentando, no fueron reprimidas solo por su carácter incestuoso, sino que esos deseos resultaron ofensivos respecto del Ideal del Yo, y su realización fue experimentada como desnarcisizante. El carácter insoportable para el Yo de los deseos pasivos y masoquistas de los varones con respecto de la imago paterna, se percibe con claridad cuando se los identifica como núcleo de los delirios paranoides. Si señalamos sólo el deseo masoquista, sin incluir la dimensión del sentimiento de sí o autoestima, perdemos de vista que llegar a desear la propia humillación puede resultar enloquecedor.

Freud sostiene que los deseos edípicos activos del varón hacia la madre, no debieran ser reprimidos si el motivo de la represión fuera la protesta masculina, ya que estos deseos son convencionalmente masculinos, o sea egosintónicos. Pero considero que el motor de la represión es la amenaza de castración, y lo que resulta inaceptable para el sujeto no son los deseos sino el castigo y la afrenta que constituye respecto de la integridad narcisista. La "protesta viril" adleriana, presenta una curiosa similitud con el horror a la castración, tan desarrollado por el psicoanálisis francés (ver Sara Kofman, 1982).

Ya hace tiempo, cuestioné el concepto freudiano de " masoquismo femenino" (Meler, 1987). Recordemos que en "El problema económico del masoquismo", (op. Cit.), Freud diferencia entre masoquismo erógeno, masoquismo femenino y masoquismo moral. El masoquismo, dice Freud: ".se ofrece a nuestra observación en tres figuras: como una condición a la que se sujeta la excitación sexual, como una expresión de la naturaleza femenina y como una norma de conducta en la vida".

Luego de declarar en última instancia incomprensible al masoquismo erógeno, y atribuir el masoquismo moral al sentimiento de culpa, Freud caracteriza al masoquismo femenino como el más fácil de comprender. Y acto seguido, expone reflexiones acerca de ese masoquismo en el varón, al que se limitará en función del material disponible. La precondición erótica consistente en ser atado, maltratado, ensuciado, denigrado, se asocian en el imaginario freudiano con "... Una situación característica de la femineidad, vale decir, significan ser castrado, ser poseído sexualmente o parir".

Encontramos aquí una extraña unificación de tres situaciones: la primera, ser castrado, sólo puede referirse a la femineidad si se sostiene al pie de la letra la concepción aristotélica de la mujer como un hombre menor o castrado (Ver Fernández, 1993). En el contexto de un orden simbólico fuertemente patriarcal, es posible que muchas mujeres se experimenten como habiendo sido objeto de castración, como consecuencia de la ausencia de nominación para su diferencia sexual. Pero de ahí a considerar que la experiencia de castración es específica de lo que Freud llama la "naturaleza femenina", existe un deslizamiento vertiginoso entre el imaginario masculino acerca de la femineidad y la experiencia femenina en sí misma.

En cuanto a la "posesión sexual", esta es una metáfora que expresa fantasías eróticas asociadas al hecho de ser dominada. Estas fantasías, u otras donde existe una referencia a "la entrega", son parte de una amplia gama de deseos parciales propios de la sexualid ad humana, y que la dominación intergenérica ha propiciado en las mujeres, reprimiéndolos severamente en los hombres. Por lo tanto, la asimilación de la posición femenina a ser poseída, es ideológica, e implica una replicación de la violencia patriarcal al interior de la teoría psicoanalítica. Esta violencia consiste en la denegación de la existencia de deseos activos y aún sádicos en las mujeres, que pueden ponerse en juego en forma flexible según el momento y los avatares del vínculo.

En el único aspecto respecto del cual parecería existir coincidencia, es en el referido al parto, ya que, sin duda, sólo las mujeres damos a luz. Pero ¿de qué parto estamos hablando?. Da la impresión que el imaginario freudiano de este artículo, alude a un parto experimentado como estallido, desgarramiento, etc.. Las experiencias subjetivas y objetivas del parto son en la realidad extremadamente variables, y así como existen mujeres que se sienten desestructuradas, otras paren merced a un eficaz control obsesivo, donde el dolor y la ansiedad son mantenidos a raya, siendo lo característico de esa experiencia, el autocontrol sobre el cuerpo y de la acción del otro dentro del sí mismo.

De modo que, una vez más, se ha confundido la sexualidad femenina con las fantasías masculinas respecto de la posición sexual femenina, fantasías teñidas de sadomasoquismo, y que me parecen prototípicas de los varones en la pubertad. (Meler op. Cit.) Freud mismo, aclara que denominó a esta forma de masoquismo "femenino", aunque "muchos de sus elementos apuntan a la vida infantil".

De mayor riqueza heurística me parece el concepto de "masoquismo erógeno ", sin el cual no es posible captar el aspecto pulsional de las relaciones de dominio y maltrato. Recordemos que ya en los Tres Ensayos (1905), Freud formuló la tesis de que "la excitación sexual se genera como efecto colateral a raíz de una gran serie de procesos internos, para lo cual basta que la intensidad de éstos rebase ciertos límites cuantitativos". La existencia de una coexcitación libidinosa provocada por una experiencia de dolor o displacer, funda, de acuerdo a Freud, la base fisiológica para que se erija la estructura psíquica del masoquismo erógeno. Al masoquismo primario, constituido por el remanente de pulsión de muerte que el sujeto no pudo proyectar como pulsión de dominio sobre el exterior, se agrega la reintroyección del sadismo proyectado.

Propongo sobre la base del concepto de masoquismo erógeno, el de "erogeneidad de subordinación", relacionado con el hecho de que los sujetos inmersos en situaciones penosas, potencialmente traumáticas, es decir desestructurantes para su Aparato Psíquico, recurren como forma de ligar la cantidad de estímulo que los desborda, a la coexcitación erótica. Esta respuesta puede en ocasiones hacer tramitable una experiencia, evitando así la locura o la muerte. Dado que los sujetos subordinados, entre los cuales se encuentran las mujeres, están expuestos en alto grado a estímulos traumáticos, me parece preferible crear esta denominación, ya que " masoquismo femenino" tiene el inconveniente de naturalizar la asociación entre femineidad y sufrimiento. "Erogeneidad de subordinación" presenta la ventaja de ser extensible a los niños varones, los ancianos u otros sujetos expuestos a abusos o torturas. Muchas de las características atribuidas al género, se explican en realidad en función de las relaciones de poder, como ya lo señalara Jean Baker Miller (1987).

Pero queda en pie el carácter insatisfactorio de un enfoque teórico que enfatiza unilateralmente la pulsión. La concepción que subyace al enfoque pulsional es la de un ser humano aislado, narcisista, que busca al semejante como proveedor de satisfacciones eróticas, de las que disfruta sin percepción ni consideración hacia la alteridad (Chodorow, 1978). Me identifico con quienes resaltan la importancia del vínculo interpersonal, y la significación diversa de las experiencias de satisfacción de acuerdo al sentido que adquieran, en términos de la respuesta de los otros significativos, y de la estima de sí que consoliden o destruyan. La estima de sí, a su vez, depende del reconocimiento de los otros.

"el dominio sólo adquiere sentido pleno en el campo de la intersubjetividad" y por ese motivo se refiere a la relación de dominio. Esta modalidad vincular, "implica un ataque al otro en tanto sujeto que desea y que, como tal, se caracteriza por su carácter singular y por su propia especificidad". "El objetivo es reducir al otro a la función y al status de un objeto totalmente asimilable". Dorey considera que existen dos vías diferentes para el logro de este objetivo: una de ellas es la configuración obsesiva y la otra, la configuración perversa. ... (ver texto completo)
Esto se lo va a leer tu p. Madre!!
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El feminismo es un conjunto de teorías sociales y prácticas políticas en abierta crítica de relaciones sociales históricas, pasadas y presentes, motivadas principalmente por la experiencia femenina. En general, los feminismos realizan una crítica a la desigualdad social entre mujeres y hombres, y proclaman la promoción de los derechos de las mujeres. Las teorías feministas cuestionan la relación entre sexo, sexualidad y el poder social, político y económico.

A pesar de que muchas personas líderes ... (ver texto completo)
Animo que ya le kda poco para llegar a la primera página.
HOla foro pues para que veas que suerte tienes martinico a ti los filtros te lo ponen cuatro veces, y a otros nos cuesta un trabajo que nos pongan algo por aqui, eso es que tienes enchufe ajjajaj es broma. Ave hoy que pasa en el mitin del psoe.ya se que estais cansados de tanta politica pero nos queda la semana que viene tambien ha ganado este el otro, se juntaran no se juntaran, etc en la tele de lo mismo. Ave si alguien saca un tema interesante y lo debatimos.


pinche94.
R.M, mira que eso son cosas de los filtros, y el querer curarse en salud.
Yo llevo casi unos 5 años entrando, y la verdad que esto es cosa de los filtros.
Pues tu veras, a mi que me lo han repetido el mismo comentario 4 veces.He ido cambiando el comentario, pués eso, unas cuatro veces, para ver si me lo admitian, y al final ha salido todas esas veces y más je-je.
Respecto a los comentarios anteriores, he de decir que es mi opinión particular, alomejor no es como yo lo pinto, ¡y es peor je-je!. ... (ver texto completo)
Hola foro espero que este no me lo quiten por que el día de aller los comentarios fueron de escandalo cuando intente escribir un mensaje siempre me los borraban al instante . Señores del foro lo de aller fue de que alguien quería quedar en el foro de prepotente pero espero que algún día esa persona se de cuenta de que el foro es de los demás por que el solo en el foro no es nadie un saludo para todos .R:M.