Hola a tod@s.
La Nochebuena se vieene, tururú
La Nochebuena se vaaa.
Y nosotros nos ireemos, tururú
Y no volveremos maaás.
Ande, ande, ande, la marimorena.
Ande, ande, ande, que es la Nochebuena.
Bueno, no sigo con el repertorio, que me sé unas cuantas más y no es caso de aburrir al personal. La verdad es que a mí me gustan los villancicos y estas fiestas. Me recuerdan mi infancia y los villancicos sonando en toda la calle, porque pusieron unos altavoces en la torre de la iglesia y como yo vivía muy cerca, pues estaba escuchándolos todo el día. Hay que reconocer que son muy alegres. Yo comprendo que haya personas a las que no les gusten, pero a mí sí que me gustan, así que voy preparando la pandereta y el almirez. ¡Cómo nos marca la infancia! Yo oigo a mi madre contar cosas de su infancia y le cambia la expresión. Por eso me da tanta pena que haya tantos niños que la pierdan por causas ajenas a ellos. Esto sí que debería ser considerado un crimen contra la Humanidad.
Las cenas y comidas especiales, esas que nos hacen recurrir al Almax, tienen su cara buena, lo bien que lo pasas mientras te estás pasando a sabiendas, con el conque de que un día es un día y que estamos en fiestas, y la cara mala, lo caro que lo pagas con la digestión y la resaquilla, que al día siguiente estás hecho unos zorros y no quieres ver la comida ni en pintura, sólo te apetece un caldito del puchero para entonar el estómago. No te digo "na" si encima fumas...
Hoy estoy navideña, estoy oyendo villancicos.
Saludos a tod@s.
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