MI QUERIDO
PUEBLO
Calles tranquilas de
pueblos
Silenciosos en el mediodia.
Arboles solo agitados, por el vaiven de la brisa.
Una que otra
bicicleta y el ruido que trae el silencio,
Cuando la tarde esta quieta.
La calma late en las
plazas, el chirrear de una frenada.
Un transeute asustado y una sonrisa apagada
En la
torre de la
iglesia duerme tambien la
campana
Ya es el mes de diciembre y en
Belmez reina la calma
Impregnado de perfumes, el viento trae olor de
tormenta cercana
Y en el
... (ver texto completo)