Semana Santa
Los usureros al frente de bancos y financieras, en Semana Santa, no perdonan nuestras deudas así como nosotros tampoco perdonamos a nuestros deudores pero, virtuosos que son, y agradecidos, se encomiendan a Dios por permitirles multiplicar sus panes y sus peces.
Los políticos, acostumbrados a tomar el nombre del
pueblo en vano y a no dejar ileso ningún mandamiento, en Semana Santa, sin embargo, oran para no volver a caer en la tentación… hasta que caigan y, Dios mediante, resucitar
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