Hace unos años en Madrid, asisti a un seminario sobre migraciones en Europa. Se pusieron allí sobre el tapete los pros y los contras que la afluencia de emigrantes podrian significar para nuestro continente en general y para España en particular. De nuestro país, que padece una recensión domógrafica alarmante, se dijo que la única solución para tal problema era o incrementar sensiblemente el índice de natalidades, o aceptar una corriente migratoria que remediara el problema, de otra forma se verían ... (ver texto completo)